Iglesia de San Antón

La iglesia de San Antón está estrechamente relacionada con el puente que lleva su nombre y su figura sobre las aguas bilbaínas es una de las estampas más populares de la villa. Este puente es el primero en conectar las dos orillas y junto con la iglesia es uno de los puntos de visita dentro del camino de Santiago.

El templo es de estilo gótico, y sin ser el más antiguo de la ciudad, es uno de los más populares, hasta el punto de que forma parte del escudo de Bilbao. En 1984 fue declarado Bien de Interés Cultural y bajo sus pies aún se esconden restos de la muralla que Alfonso XI mandó construir en 1334.

Levantado a orillas de la ría y muy cerca del Mercado de la Ribera, ocupa el lugar de una antigua fortaleza que defendía al puerto bilbaíno de amenazas exteriores y de posibles inundaciones. La iglesia es consagrada en 1433 y posteriormente fue ampliada por quedarse pequeña. En 1548 se construye una portada renacentista con columnas corintias y esculturas repletas de mensajes iconográficos. Y se añade con posterioridad un balcón que mira hacia la plaza. Ya en el siglo XVII se construye su actual campanario, una pieza barroca de gran belleza que está rematada por un giraldillo tallado por Gerónimo de Argos.
En su visita podemos disfrutar de tres naves escalonadas, divididas en cinco tramos, cubiertos de bóveda de crucería. Bajo las ventanas que iluminan el templo se dispone una galería abierta. Curiosamente la iglesia carece de ábside y su parte sur está construida en chaflán para dejar paso a las aguas de la ría.


La iglesia tiene tres capillas de estilo gótico-renacentista. Dos de ellas comunicadas entre sí. Pese a haber perdido parte de sus riquezas debido a los envites del destino, conserva algunas piezas de gran interés, como un San Antonio gótico, el retablo plateresco de la Piedad de Guiot de Beaugrant y un San Antonio de Padua de estilo rococó, posiblemente de Juan Pascual de Mena.
El retablo principal es obra del pintor Iñaki García Ergüin y preside un cristo crucificado de expresión hispano-flamenca. Además se pueden apreciar dos esculturas de los apóstoles San Pedro y San Pablo y dos relieves que formaban parte de un retablo ya inexistente.


El Coro, construido en el s. XVI alberga un órgano Cavaille-Coll de 1901. El escultor Antonio de Alloitiz es el autor de las dos figuras que descansan bajo este coro, San Damián y San Cosme, esculpidas en 1664. El visitante puede disfrutar de este hermoso símbolo bilbaíno de lunes a viernes en horario de 18:30 a 20:30 horas.


Cada 17 de enero numerosos animales peregrinan acompañados de sus dueños a la iglesia de San Antón para ser bendecidos.


Este maravilloso templo y su fiel compañero, el puente de San Antón, más antiguo que la propia ciudad, se alzan orgullos sobre la ría, estampando su reflejo sereno sobre sus aguas.