Colegiata de Zenarruza

Ziortza-Bolibar, perteneció a la vecina Markina, y tomó al anexionarse este nombre en honor al Simon Bolívar, libertador y padre de la patria de Venezuela, ya que sus orígenes se sitúan en esta localidad. En este municipio de la comarca de Lea Artibai se erige un conjunto de gran valor arquitectónico declarado Monumento Nacional de Euskadi, la Colegiata de Zenarruza.

Este monasterio, antigua colegiata, está situado en la ladera del monte Oiz, y consta de varios edificios que se erigen en torno a un patio. Pese a que tiene un marcado estilo gótico-renacentista, el hecho de que no todas las edificaciones se levantaran en la misma época hacen que exista una rica variedad de estilos que le hacen aún más interesante. El conjunto está formado por la iglesia, un claustro renacentista, la puerta este con los escudos de las familias Múgica y Butrón, la puerta oeste y una hospedería que sustituye al antiguo hospital de peregrinos asolado en un incendio.


Al conjunto se accede por los restos de una calzada empedrada usada en la antigüedad por los peregrinos, ya que fue un importante enclave del Camino de Santiago por la Costa. La puerta oeste muestra un escudo con un águila entre sus garras. Y es que cuenta la leyenda que el día de la Asunción del año 968 mientras los vecinos celebraban misa en una iglesia cercana, un águila cogió entre sus garras la calavera de una sepultura y se la llevó volando hasta dejarla caer. Los vecinos vieron una señal en este hecho y levantaron una iglesia en ese lugar. Ese podría ser el origen de este místico lugar.


Al cruzar cualquiera de las dos puertas existentes nos encontramos en el patio. La iglesia es del siglo XIV, pero tras varias remodelaciones se termina en el siglo XV. Es un edificio de sillería, cuyo pórtico está dotado de un gran número de llamativas tallas en sus vigas. Su portada es abocinada y está rematada con una imagen de Cristo rodeado de dos ángeles.


En su interior se esconde un bello retablo del siglo XVI con profusa decoración plateresca. Destacan relieves de los Apóstoles y dos cuerpos con pinturas de la Virgen. A su lado, se disponen dos retablos más de factura barroca diseñados en 1746.


El claustro renacentista está compuesto por dos cuerpos, con arcos de medio punto sobre columnas toscanas el primero y rebajados el segundo.
En el muro norte se abrieron hacia 1530 las capillas de San Miguel y Las Angustias. En el suelo se esconde el origen del pueblo, ya que se encontraron restos de dos iglesias anteriores y dos necrópolis que datan de los siglos IX y X.


Completan el conjunto la casa del abad y de los canónigos, austeros edificios del siglo XVIII y la hospedería, que se erige sobre el antiguo hospital.
Este bellísimo conjunto monumental es en la actualidad un priorato de la Orden Trapense. Un lugar donde escuchar el silencio y elevar el espíritu.