Catedral de Santiago

Aparece de repente y poderosa al doblar una de las siete calles más históricas del casco antiguo. Es la Catedral de Santiago. Construida a finales del siglo XIV y de estilo gótico, está consagrada al patrón oficial de Bilbao. Fue parada habitual de los peregrinos, e incluso la Virgen de Begoña buscó cobijo entre sus muros cuando su templo se vio dañado por las guerras carlistas. Y es por eso que a ella está dedicada una de las capillas de la catedral.

Está construida sobre un antiguo cementerio y posee una interesante amalgama de estilos. En 1887 Severino de Achúcarro termina las obras de la fachada y la torre de estilo neogótico. Logró su condición de Catedral en 1949.

 

santiago


Su torre, compuesta de tres cuerpos tiene 64 metros de altura. En el primero se sitúa el reloj. En el segundo, realizado con sillares blancos del monte Oiz, se alojan su campanario con sus once campanas.Y la completa una torre labrada en piedra blanca francesa y coronada por un chapitel calado.


Pese a su gran tamaño, tiene 1100 metro cuadrados, es de pequeñas proporciones para ser una catedral, ya que fue concebida para ser una iglesia parroquial. Su claustro es, junto con el del Convento de San Francisco en Bermeo, el único de estilo gótico que se conserva en la provincia. y sus tres naves, esconde unos bellos vitrales de estilo neogótico.


La Capilla Mayor tiene planta trapezoidal y en su cripta se conserva parte del muro del primer templo, anterior al nacimiento de la villa.


Un recorrido que el visitante no se puede perder es el de sus 15 capillas ubicadas entre los contrafuertes, y que poseen una amplia colección de figuras católicas. El templo se puede visitar todos los días.
Con una imponente presencia, se erige como testigo indiscutible de algunos de los acontecimientos históricos más importantes que han tenido lugar en esta noble villa.